Durante las pasadas navidades compre cuatro tabletas de turrón del blando, no para comerlas durante esas festividades sino con la intención de guardarlas y aprovecharlas como ingrediente principal en distintos postres a lo largo de este año, la primera de ellas la use en Febrero para hacer un flan de turrón que quedo buenísimo, la segunda para el postre de hoy y para las otras dos ya tengo pensado en que las voy a utilizar pero eso ya llegara de aquí a que termine 2020.
Esa es una de las razones de lo que os traigo, la otra y la principal de haber publicado hoy es que hace justo 4 años que lance mi blog al mundo, por lo que otro año más estamos de aniversario y como muchos recordareis las natillas fue el postre con el que empece este blog y ya he convertido en tradición cada 4 de Mayo hacer una nueva versión de este postre para celebrarlo, y si vais a la publicación del año pasado, las natillas de vainilla, veréis que aquel día anuncie que tenía claramente decidido como iban a ser las natillas para esta ocasión,
Necesitaremos una batidora, unas varillas, una cazuela y unos vasitos, cuencos o ramequines para servir las natillas, con las cantidades de ingredientes que os pongo a continuación me ha dado para hacer para 8 comensales y más o menos en cosa de una hora ya habremos terminado con la receta, vamos a ello.




