Este postre tiene tres cosas muy buenas, la primera es que se prepara al momento, simplemente hay que echar mano de los ingredientes y poner la receta en practicas, en minutos estarás degustando tus crepes, la segunda es que vale tanto para el momento del postre tras la comida o cena, o bien en el desayuno, cuestión de gustos y la tercera y la mejor de todas es que esta buenísimo, creo que no conozco a nadie que me haya dicho que no le gustan las crepes.
Nos hará falta una espátula, una sartén, en principio vale cualquier sartén de base plana plana, pero yo he usado la que me llego las pasadas navidades y que es especial para hacer crepes, de 26 cm de diámetro y tiene los bordes muy bajitos, perfecta para manejarlas mientras se cocinan.
Vamos a ello.




