domingo, 22 de marzo de 2026

Bizcocho bundt cake de pomelo

Bizcocho bundt cake de pomelo Siempre hay hueco para el postre Receta

Dentro de que me encanta hacer bizcochos, he encontrado en hacerlos con esta forma tan característica y de sabores cítricos, en una afición añadida dentro de lo que es ya de por si para mi la repostería, es que me encanta como quedan cuando uso el molde tipo bundt cake, con esa forma de espiral enroscada y los cítricos quedan geniales en un bizcocho, nunca había probado el pomelo en un postre y la experiencia ha sido realmente muy positiva, pues a todo aquel que lo ha probado le ha encantado.

Para hacer este bizcocho nos hará falta un molde tipo bundt cake, el mio tiene 18 cm de diámetro y 8 cm de alto, una batidora con varillas y un cuenco grande donde hacer la masa, he uso como siempre mi batidor-amasador que ayuda enormemente a la hora de hacer las masas de los bizcochos, un rallador, una espátula y reservar una hora de tiempo para poner en práctica la receta.

Vamos a ello.

 

Ingredientes:

  • 3 huevos. 
  • 75 ml de aceite de oliva.
  • 150 de azúcar moreno.
  • Un pomelo.
  • 200 g de harina de trigo para repostería.
  • 15 g de levadura en polvo.
  • Una pizca de sal.

Elaboración:

Importante como siempre a la hora de hacer bizcochos, que los ingredientes deben estar a temperatura ambiente, unos 20 minutos antes de empezar con la receta sacaremos aquellos ingredientes que estén de la nevera. 

Ahora encendemos el horno a 175 grados, con calor arriba y abajo para que mientras hacemos la masa, vaya cogiendo la temperatura.

Cogemos el pomelo, lo lavamos bien y rallamos la piel, sin llegar a la parte blanca, que amarga, lo exprimimos y reservamos para el paso siguiente.

Ponemos los huevos, añadimos el azúcar moreno y el aceite de oliva, vertemos el zumo de pomelo y la ralladura de pomelo que teníamos reservados y batimos durante 5 minutos a velocidad alta.
 

Mezclamos la harina con la levadura en polvo y con un colador grande (que si aún no tenéis os recomiendo haceros con uno, ayuda mucho en este paso) lo tamizamos sobre la mezcla, añadimos también la pizca de sal, batimos a velocidad baja hasta que veamos una masa lisa sin grumos.

   

Cogemos un dado de mantequilla, lo derretimos en el microondas entre 20 y 30 segundos y con un pincel de cocina untamos el interior del molde. 

Antes de verter la masa en el molde, cogemos una espátula y le damos un par de vueltas con movimientos envolventes de abajo a arriba a la masa, para asegurarnos de que esta todo bien mezclado, la vertemos en el molde y le damos un par de golpecitos sobre la mesa para que libere las burbujas.

Llevamos el molde al horno a una altura medio-baja y lo horneamos durante 40 minutos, el tiempo lógicamente puede variar ligeramente de un horno a otro, que cada uno es un mundo, pero mínimo estará ese tiempo.

A los 40 minutos y no antes, abrimos el horno y le clavamos un palillo o un cuchillo, si sale limpio es que ya está hecho, de lo contrario lo dejaremos 5 minutos más y volveremos a comprobar, en mi caso 40 minutos han sido más que suficientes.

 


Sacamos del horno y lo dejamos enfriar del todo el bizcocho antes de darle la vuelta y desmoldarlo sobre una rejilla, lo dejamos ahí para evitar que se acumule humedad en la base. 


 

A mi me encanta empezar el día con un buen trozo de bizcocho acompañado de un café, es buena forma de cargar las pilas y encarar bien la jornada.

Pequeños placeres, grandes momentos. 

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